22 enero 2015

El Cinturón Verde de Burgos

El Cinturón Verde de Burgos está formado por los bosques seminaturales (sobre todo pinares) que ocupan la mayor parte de las laderas alrededor del casco urbano de la ciudad. Casi todas estas masas forestales fueron plantadas a mediados del Siglo XX gracias a la actuación del Alcalde D. Mariano Jaquotot. Con el tiempo se ha ampliado significativamente la superficie de hectáreas replantadas, con lo que en la actualidad supera el millar de hectáreas de superficie. El convenio de conservación y mantenimiento de este cinturón verde incluye el acondicionamiento de 8 itinerarios en para el paseo y formación de los ciudadanos de Burgos:  
Sendero del Monte Bellavista: El monte de Bellavista es una de las laderas con una función más relevante dentro del Cinturón Verde, puesto que se debe recorrer a pie ya que es el único camino que discurre por esta ladera. No hay vehículos, ni fábricas, ni tendidos eléctricos que generen ruidos o vibraciones. Sin duda la paz de este lugar ayuda a la recuperación de los enfermos del hospital Divino Valles, que se encuentra en las inmediaciones. El recorrido parte junto al hospital Divino Valles, en un paseo que prácticamente conecta este centro hospitalario con el Hospital Universitario, en el paraje natural conocido como Bellavista, que con las reforestaciones ha ido recuperando bosque gracias a la plantación de pinos y cipreses. Al igual que en Villafría, hay restos de lo que pudo ser el antiguo bosque de quejigos y encinas.

Sendero del Castillo: 
El Castillo es una de las actuaciones más emblemáticas del Cinturón Verde de Burgos. Es uno de los pulmones de la ciudad ya que además de contar con la zona de bosque, dispone de zonas recreativas para niños, para práctia de ejercicios, además de jardines y fuentes ornamentales. Está mayoritariamente cubierto por coníferas por tratarse de plantas más duras que las frondosas para iniciar la repoblación de este monte que estaba completamente pelado a mediados del siglo pasado. Este recorrido empieza a los pies de la fortaleza del Castillo, detrás del Vagón y en el se puede apreciar una amplia variedad de pinos, un árbol que crece y se desarrolla en climas duros como el burgalés, así como cipreses, enebros o tuyas, árboles también robustos y de una gran longevidad.

Sendero Cerro San Miguel: En torno al Centro de Divulgación de Aves que se encentra en el Cerro de San Miguel, se ha diseñado un sendero que muestra la importancia de los árboles en la conservación de las ciudades y la vida diaria de sus ciudadanos. El paisaje de esta zona es completamente artificial pero no por ello exento de valores naturales.Este itinerario también puede servir para conocer el Centro de Divulgación de Aves.

Sendero Fuentes Blancas: Esta zona cuenta con dos recorridos. Uno de ellos  recorre la parte más llana y baja de Fuentes Blancas, que antiguamente estaba surcada por arroyos y de ahí le viene su nombre, de las numerosas fuentes que hay en la zona (del Prior, de la Teja, de la Salud y de los Castaños).  En esta zona aguas arriba del río Arlanzón y tan utilizada por los burgaleses se pueden descubrir los restos del bosque autóctono mezclados con el bosque creado por el hombre en un parque de gran extensión, con zonas recreativas, playa artificial e incluso un circuito de bicicletas.

El segundo recorrido de Fuentes Blancas tiene salida y entrada en el camping y en él se pueden los bosques de quejigos, pinos de Monterrey o tilos, la vegetación de la ribera, plantas como la zarzamora o el rosal silvestre y en cuanto a la fauna, los patos y con algo de suerte alguna nutria que habita la zona.

Sendero Villafría: El bosque de Villafría se conserva magnificamente gracias a que está vallado y a que su acceso es restringido. Para que siga estando así es necesario limitar el número de personas que transitan por él y sobretodo, ser muy respetuoso con las plantas y animales que hay, por ello, se organizan visitas guiadas para garantizar su conservación y máximo disfrute por parte de los visitantes, especialmente de cara a la primavera. Esta zona cuenta con dos recorridos, uno de ellos que comienza en torno a las instalaciones del CEEI y en el que se puede disfrutar de un bosque de encina, falsa acacia, quejigo, roble, majuelo, jara, chopo, fresno y olmo de montaña.

El segundo recorrido de Villafría , que esconde el ultimo retazo del bosque autóctono del Arlanzón, también arranca desde el CEEI y ofrece pinos albares, además de cipreses, musgo, jara y matorrales variados.

Sendero Villalonquejar: Este sendero ofrece una panorámica sobre el valle del Arlanzón, en su confluencia con el río Ubierna, muy instructiva. Desde la parte alta de esta ladera reforestada se puede ver además la Estación Depuradora de Aguas Residuales, que es donde se tratan las aguas utilizadas por los ciudadanos y las industrias antes de ser devueltas al Arlanzón