01 febrero 2016

Sotheby"s vende una Inmaculada Concepción de Mateo Cerezo

Mateo Cerezo, el genial pintor burgalés del Barroco al que su prematura muerte privó de alcanzar un estatus similar al de Velázquez, según los críticos de arte, se convirtió en una de las estrellas de la subasta que la prestigiosa casa Sotheby’s celebró la pasada primavera. En uno de los lotes de pintura española, se subastaba una Inmaculada Concepción (óleo sobre lienzo de 167,4 x 109,4 centímetros) del artista burgalés, con un precio de salida de 30.000 libras esternlinas (unos 41.000 euros), siendo finalmente adjudicada la obra de Cerezo por más del triple: 130.000 euros, superando con creces los precios que en otras subastas se han pagado por obras de este mismo artista
Cerezo (Burgos, 1637-Madrid, 1666) creció en el taller de pintura de su padre, artista discreto pero bajo cuyo magisterio desarrolló su interés por la pintura. A diferencia de su progenitor, Mateo Cerezo poseía un talento ilimitado, un don infrecuente que le convirtió, pese a su temprana muerte, en un pintor genial, gracias también a que pronto se instaló en Madrid, en el taller de  Juan Carreño de Miranda, principal referente de la llamada Escuela Madrileña.