16 enero 2017

Filarmónica de Hamburgo o Filarmónica del Elba

El Kaispeicher era un antiguo edificio localizado en el puerto de Hamburgo que había funcionado como almacén hasta finales del siglo 20. De forma muy similar a lo que ocurrió con la Hearst Tower de Norman Foster en la ciudad de Nueva York, (en la que respetó la antigua fachada de seis metros de altura de estilo art decó, —construyendo el highrise de oficinas en su interior—), los arquitectos suizos Herzog & de Meuron vaciaron el interior del edificio de ladrillo antiguo de Alemania para construir una superestructura interior que albergase una sala de conciertos destinada a la Filarmónica de Hamburgo. Sin duda, debido a su diseño moderno e innovador, los arquitectos han conseguido llamar totalmente la atención de todos los medios de comunicación a nivel mundial. El nuevo edificio se erige espléndido a orillas del río Elba, convirtiéndose en el elemento arquitectónico más alto y reconocible en el perfil de la ciudad.
El punto más alto de la cubierta se eleva a 110 metros de altura, (la punta de la península), mientras que la altura más baja de la misma se sitúa a 80 metros (lado opuesto), reduciendo así su volumen para no producir tanto contraste con el resto de edificaciones anexas de menor tamaño. A su vez, las tres aberturas irregulares de la cubierta, dejan caer luz cenital en el interior.
El Kaiserspeicher, el mayor almacén de Hamburgo sobre el agua, había sido construido en 1875. Destruido durante la Segunda Guerra Mundial, fue reconstruido y rebautizado como KaispeicherCacao y tabaco, se almacenaron aquí hasta la década de 1990. Éste último fue el edificio existente con el que se encontraron Herzog & de Meuron en 2003, y que rehabilitaron de forma exhaustiva para construir uno de los nuevos iconos arquitectónicos más importantes del inicio de este siglo XXI. No obstante, junto con la Taichung Metropolitan Ópera de Toyo Ito, o The Tower, la nueva torre de Calatrava para Dubai, la nueva Filarmónica de Hamburgo es una de las pocas obras arquitectónicas construidas en los últimos años o por construir que más han sorprendido. 
La cubierta escultural formada por esa sorprendente sucesión de ondas de color blanco, junto con la doble piel de ladrillo y vidrio, sin duda lo convierten en un edificio inconfundible y único en el mundo. A pesar de haber incrementado su volumetría a partir de la parte superior de las paredes de ladrillo, la misma altura que poseen el resto de edificaciones anexas, —imprescindible para poder alojar la enorme sala de conciertos—, el edificio ha conseguido integrarse de forma muy positiva en el paisaje urbano de la ciudad. 
Una de las particularidades más interesantes de la enorme sala de conciertos, (el corazón del edificio), es que tanto el director como la orquesta se sitúan en la parte baja y en el centro, recayendo en ellos todo el protagonismo; no en vano, el edificio ha sido diseñado y pensado casi exclusivamente pensando en ellos. Asimismo, en éste último y principal espacio, tanto las paredes exteriores como la estructura metálica de terminación superior de la cubierta (según los propios arquitectos) evocan la forma de una "tienda de campaña". Uno de los aspectos más innovadores y atractivos de esta preciosa obra moderna y contemporánea es el gran contraste que se produce entre las paredes de ladrillo del edificio antiguo, (la base del edificio), y la cúspide que alberga el gran espacio interior de la Filarmónica. 
La nueva y brillante fachada se ha confeccionado mediante un revestimiento a base de paneles lisos combinados con otros con diversas curvas y cortes de vidrio (a modo de "inmenso cristal" —cuya apariencia va cambiando durante el día y la noche gracias al reflejo del cielo, el agua y la ciudad—), que a buen seguro lo han convertido en muy poco tiempo en todo un auténtico icono arquitectónico y referente para esta ciudad.