28 noviembre 2017

Exposición de Baltasar Lobo, en la Casa del Cordón

La figura de Baltasar Lobo (Cerecinos de Campos, Zamora, 1910-París, 1993) se agiganta con el tiempo. Aclamado y reconocido por la crítica europea y americana, en España su enorme figura tardó en ser distinguida con el merecimiento debido. Formado inicialmente en la tradición escultórica española, comienza en la senda del cubismo, transita por el surrealismo y la abstracción sin dejar nunca de marcar su propio camino, caracterizado por el amor al volumen, a la masa, a las formas sinuosas, gráciles y dinámicas.
Los fondos que componen la exposición, que podrá verse hasta el 7 de enero, proceden del legado que Lobo dejó a la ciudad de Zamora. Una de las particularidades de la muestra es que, junto a sus celebrados bronces, se exhiben también trabajos en mármol que denotan la soberbia calidad de Lobo como escultor en talla directa.
Son obras estas que denotan una asombrosa modernidad y en la que podemos sentir de modo fehaciente su pulso, su pasión, su fuerza creadora, su aliento artístico. Algo similar puede decirse de los modelos de yeso seleccionados para la exposición.
Además de la escultura, ‘Baltasar Lobo. Escultura en plenitud’ se completa con algunos dibujos realizados en los años treinta, casi los únicos testimonios de su trabajo anterior al exilio tras la Guerra Civil española, así como algunas ediciones ilustradas que muestran la capacidad de Lobo para la gráfica.