19 mayo 2018

Exposición de Susana Talayero en el CAB

Susana Talayero (Bilbao, 1961) ha concebido una exposición cuya coherencia emana de una suma de fragmentos aparentemente inconexos, una idea de totalidad pictórica construida a partir de una miríada de retales que solo alcanzarán su forma precisa durante el montaje y la instalación de la obra. La pintura de Talayero no oculta su cercanía a la forma. Rasguños, rastros, evocaciones de representaciones cercanas y reconocibles, manchas de color acotadas con pinceladas gruesas, miradas, rostros camuflados y deformados, ecos de dibujos y de lápiz. Pinturas individuales y a la vez necesitadas de sus compañeras de serie. Obras surgidas en su aspecto final en el estudio, pero cuya definitiva visión solo será posible tras un proceso de montaje entendido como investigación y creación.

La artista convierte diferentes elementos asociados con la bidimensionalidad pictórica en una suerte de experiencia iniciática con el color y la materia como gran protagonista. Tiras de papel de gran longitud que cuelgan de paredes y techo y se extienden sobre el suelo; muros panelados con imágenes que se superponen unas a otras, desvelando partes de la obra, ocultando otras por mor de un amontonamiento deliberado; plásticos, telas y dibujos que refuerzan una lectura artística saturada, sin descanso, elegante y brutal a la par.
Acaso su pintura sea solo un pretexto para realizar una puesta en escena, una teatralización íntima y desprovista de mayores argumentos narrativos. Experimentación, técnica y conciencia de que lo único que al artista le interesa es aquello que se le ha escapado, aquello no realizado, aquello que aún busca.