20 mayo 2019

Vivar descubre la tumba del cura Juan de Porres.

Vivar del Cid tiene otro héroe además de Rodrigo Díaz; se trata del sacerdote Juan de Porres, cuya tumba estará a partir de ahora al descubierto y protegida con un cristal, rescatándola así de la oscuridad en la que permanecía hasta ahora. Se sabía que bajo el suelo de madera del templo dedicado a San Miguel, el patrono del pueblo, había tumbas, ya que estos enterramientos han sido habituales en los inmuebles religiosos, pero lo que destaca en este caso es que la sepultura identifica al personaje, con la grabación de su nombre, fecha de fallecimiento, en 1669, y el escudo familiar sobre la piedra.

Desde 1605 estuvo la familia del cura en Vivar, ya que mientras ejercía el ministerio, un hermano se vino a vivir también casándose con una vecina de un pueblo cercano,  con lo que las raíces de los Porres han permanecido para siempre en la zona. Juan de Porres, licenciado universitario llegó a Vivar desde el norte de Burgos; incluso siendo párroco de la cuna del Cid vivió 10 años en Madrid, porque tenía un cura a media ración que le ayudaba en los oficios.

Juan de Porres fundó en el pueblo el hospital de Santa Marta, al lado de la casa parroquial, hoy desaparecido. También se debe a él la creación del ‘Arca de la Misericordia’, un maestrazgo sobre cien fanegas de trigo para siembra y ayuda a los necesitados, de tal manera que en el pueblo siempre se disponía de esa cantidad para ayudar a los que lo precisaban. Fue también mecenas del arte porque costeó el retablo de San Miguel y dejó su herencia a la parroquia. Por la transcendencia de su labor en la localidad, que permaneció durante tres siglos, se ha decidido que su tumba quede expuesta donde ha aparecido, a los pies del altar mayor, protegida con un cristal e iluminada.