14 marzo 2020

Bruselas prevé que la UE entre en recesión

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Von der Leyen
La economía de la Unión Europea no es, ni mucho menos, inmune al brote de coronavirus y, de hecho, a consecuencia de él, registrará un crecimiento «por debajo de cero» o incluso «sustancialmente negativo» en 2020, aunque rebotará parcialmente en 2021. Ese es el pronóstico incluido en las últimas previsiones de la Comisión Europea, en las que la institución remarca, sin embargo, que una respuesta coordinada es «clave» para «mitigar» el impacto del Covid-19.

El documento del Ejecutivo comunitario que acompaña el conjunto de medidas que fueron adoptadas ayer, en respuesta a la enfermedad en todos los territorios del bloque, señala que ya se ha materializado un impacto económico negativo importante en el bloque.

El crecimiento del PIB real en 2020 podría caer por debajo de cero o incluso ser sustancialmente negativo debido al Covid-19, y una respuesta económica coordinada por parte de las instituciones de la UE y los Estados miembros es clave para mitigar las repercusiones económicas.


En concreto, el escenario central que manejan los servicios económicos de la Comisión Europea prevén una contracción del PIB de 2,5 puntos porcentuales. Como la última estimación de Bruselas apuntaba a una expansión este año del 1,4%, la contracción final alcanzaría el -1,4%, con un rebote sustancial pero incompleto en 2021.

Sin embargo, algunos de los efectos directos en 2020 pueden ser compensados por medidas a tiempo y efectivas, añade el documento en un esfuerzo por transmitir optimismo, aunque también subraya, sin querer descartar ningún escenario, que la crisis sería más pronunciada en función de la duración y la propagación del virus.

En este contexto, Bruselas advierte que las medidas puestas en marcha por los distintos Gobiernos no podrán proteger a la UE de los efectos negativos que proceden de China por el lado de la oferta, pero pueden jugar un papel importante para combatir el hundimiento de la demanda y facilitar liquidez a las empresas afectadas.

En este sentido, las consecuencias económicas del coronavirus derivan de cuatro canales distintos, que son el shock asociado a la contracción de la economía china en el primer trimestre de 2020, la interrupción de la oferta a las economías europea y global, la caída de la demanda y la escasez de liquidez de muchas firmas.