11 marzo 2020

Las autoridades obligan a exhibir los precios en Marrakech para evitar timos a los turistas

Imagen de archivo de un mercado en Marrakech, Marruecos.
Plaza Jamaa el - Fna
Las estafas y abusos a los turistas en la famosa plaza Jamaa el - Fna de la ciudad marroquí de Marrakech, declarada por la Unesco patrimonio inmaterial de la humanidad, han colmado la paciencia de las autoridades, que pretenden acabar con este fenómeno con la obligatoriedad de exhibir los precios al cliente.
Quieren imponer esta medida a las variopintas profesiones que se ganan la vida pidiendo "la voluntad" a los visitantes: encantadores de serpientes, cuentacuentos, tatuadoras de henna, propietarios de monos amaestrados y gerentes de restaurantes al aire libre, entre otros.
La gota que colmó la paciencia, fue la historia -que dio la vuelta al mundo- de una turista que denunció a un encantador de serpientes por exigirle 450 dirhams (unos 45 euros) por una simple foto con el reptil colgado del cuello.
Incluso los carros de caballos o calesas y los guías de a pie deberán tener en un lugar visible sus tarifas, lo que significará poner punto y final a una de las señas de identidad de la plaza: el regateo y la negociación.