15 marzo 2020

Nueve años de conflicto en Siria

Vista aérea de la ciudad de Idlib
Hoy domingo 15 de marzo, hace nueve años del día en que el maltrato de la Policía a quince chiquillos de la provincia de Daraa, por pintar en un muro un grafiti contra el 'rais', se convirtió en la chispa que desató el mayor conflicto del siglo actual. Lo que comenzó con protestas pacíficas, duramente reprimidas, degeneró en un choque entre partidarios y detractores del poder y, en pocos años, en una guerra de proximidad donde el extremismo islámico del Estado Islámico ha acabado irrumpiendo y amenazando al mundo.

Como un gran cataclismo, la guerra siria ha movido placas tectónicas. El socorro de Irán y Rusia al presidente sirio ha expandido su influencia regional al mismo tiempo que ha desplazado a una Europa que, en las últimas semanas, ha llegado a parapetarse tras un cinturón de antidisturbios griegos para evitar la entrada de más víctimas en su suelo. Con la inacción inicial de Obama, y luego con el poco aventurismo de Trump, los EEUU han cerrado en Siria la era de las "intervenciones humanitarias".
La salvaje campaña militar de las fuerzas oficialistas sobre las opositoras, armadas por las monarquías del Golfo Pérsico y Occidente, ha provocado la mayor migración desde la Segunda Guerra Mundial y, al mismo tiempo, ha garantizado la supervivencia de su Gobierno. Pero esta Administración ahora depende de sus respaldos en Moscú y Teherán y gobierna un país fragmentado donde 14 millones de ciudadanos de los 21 que había en marzo de 2011 han dejado su hogar.