23 abril 2020

Los osos se adueñan de Yosemite, el parque nacional más visitado de California

No hay duda que la crisis del coronavirus ha sido liberadora para el mundo animal en muchas partes del planeta. Para la Historia quedan las imágenes de pavos reales campando a sus anchas por Madrid o de jabalíes desatados por las amplias avenidas barcelonesas.
En California, la proliferación de vida salvaje también ha sido evidente desde que comenzaron las cuarentenas obligatorias de norte a sur del estado hace más de un mes. El parque nacional de Yosemite, el quinto más visitado del país en 2019, ha recuperado una parte importante de su esencia. La presencia de osos negros, coyotes, linces, mapaches y ciervos parece haberse disparado.
Ahora se dejan ver en lugares que en circunstancias normales resultarían osados y peligrosos para ellos, cerca del pueblo invadido por hordas de turistas en esta época del año. Las fotos y los vídeos de osos pardos en las praderas han proliferado estos días en redes sociales. También de coyotes y linces. Las filas interminables de coches accediendo al parque situado al noreste de California, a unos 320 kilómetros al este de San Francisco, se han esfumado. El silencio y la paz son ahora la fuerza dominante en Yosemite.
El pasado 20 de marzo se echó el cierre al parque para tratar de contener los contagios de coronavirus que ya empezaban a extenderse por el resto de la geografía californiana, impidiendo el paso de un vendaval de visitantes. Solo el año pasado, 308.000 personas accedieron al parque en abril del total de 4,5 millones durante 2019.
En circunstancias normales se forman caravanas de coches detenidos con gente que quiere entrar al parque. Ahora que no hay gente, los osos están caminando por las carreteras para ir a donde quieren.