12 junio 2020

Fresdelval, en la lista roja del patrimonio en peligro

Monasterio de Fresdelval
El mal estado de conservación del Monasterio de Fresdelval y el riesgo de derrumbe a medio plazo si no se acomete una restauración ha llevado a este monumento religioso burgalés a la lista roja de patrimonio en peligro que elabora la entidad Hispania Nostra y en la que aparecen otros 40 bienes de interés patrimonial que corren la misma suerte.

Fresdelval es la última incorporación al catálogo de monumentos que languidecen en el olvido, a la espera de una restauración que no llega o víctimas del abandono. En este caso, el monasterio del barrio burgalés de Villatoro, que es de propiedad privada, se encuentra en mal estado de conservación. La mayoría de las cubiertas han desaparecido y el claustro se encuentra especialmente deteriorado. De no haber actuaciones en los próximos años, el inmueble podría llegar a derrumbarse, con la consecuente pérdida de su valor arquitectónico.

El monasterio ha visto como fallaban todos los planes para su restauración y recuperación con otros usos. Se manejó la opción de convertirlo en una instalación hotelera, de edificar en su entorno cientos de viviendas y otros proyectos que no han salido adelante.

La restauración parcial a la que fue sometido el palacio hace casi una década por parte de la familia propietaria de los terrenos se quedó a medias y el monasterio, que es Bien de Interés Cultural (BIC) bajo la supervisión de la Comisión Territorial de Patrimonio no ha evitado incorporarse a la lista roja pese a los proyectos previos de restauración.

El conjunto arquitectónico está situado en una finca que consta de 170 hectáreas, cuenta con dos partes diferenciadas: el palacio y el monasterio. El monasterio se quiso convertir en hotel y así consta en el PGOU de Burgos que admite ese uso y la finca está tipificada como edificable.

De hecho, todo apunta a que del éxito de la promoción inmobiliaria en esta parcela dependa la financiación para la restauración de los dos inmuebles históricos.

El inmueble fue declarado Bien de Interés Cultural -por aquel entonces Monumento Nacional- el 3 de junio de 1931. En 2009 fue ampliada la delimitación del bien. Asimismo, las obras de arte más importantes, fueron trasladadas al Museo de Burgos.